1. Los pares 99 a 66 — a veces incluso hasta las jotas!— son cartas que ocupan dos grupos. Por un lado, son mejores que los chicos. Por el otro, no dejan de especular con espejar el set en el flop.
2. Las CyC que están por encima del 8 y debajo del 5—y no considera das peligrosas—, son un poco más que basura. Los altos, por ejemplo, cumplen el requisito de estar CyC, pero cargan con un grave defecto. Cuando quedan al proyecto e incluso cuando combinen la escalera para arriba, entran en territorio de juego de cartas altas, exponiendo a su dueño a una grave pérdida de fichas.
Si tienen 9 y 10 de corazones en el flop vuela: J de trébol, Q y K de diamantes
Pueden estar enfrentados a un rival que tenga A10, dos cartas perfectamente acordes con las circunstancias. Flopearon la escalera, pero van a dejar un timbal de fichas en este pase.
De todas ellas, se esperan juegos contundentes como colores, escaleras y set. Como son pocas las ocasiones en que lo hagan, es razonable invertir lo menos posible y cuando haya muchos candidatos. Invertir lo menos posible para poder entrar muchas veces, viendo así esa cantidad necesaria de flops. Que haya muchos, para que cuando salgan haya candidatos dispuestos a ver esos juegos jerárquicos a los que se proyecta. En estas dos condiciones, al factor que se hace mención es la posición. Estando al pie, se podrá evaluar ambas: el número de rivales que entró y si hubo envites o revires.



